Quantcast

Acompañando a la ballena gris en su largo recorrido

6/17/2013, 4:13 p.m.
Acompañando a la ballena gris en su largo recorrido
Archivo |

ConcienciaNews

Joel Ortega es investigador, biólogo y ha dedicado parte de su vida a estudiar las ballenas grises. Hace unos años dirigió un estudio de La Universidad Estatal de Oregón, donde investigó el recorrido que tienen estas ballenas al pasar de Alaska a Baja California, México, y su camino de regreso.

“Nuestro estudio se enfocó en la migración de la ballena gris, el que estuvo basado en las observaciones desde el cabo Yaquina en la costa central de Oregón”, dijo Ortega.

Para esta investigación se dedicaron varios meses, soportando las inclemencias del mar en época de frío, las altas mareas, vientos, entre otras. Ortega y su equipo tuvieron que recorrer largas distancias en el mar para seguir a las ballenas. En ocasiones Ortega estuvo hasta 15 días en un faro, a la observación de estos animales y su proceso de migración, del norte al sur y luego en su camino de regreso.

Las ballenas grises pueden recorrer hasta 20 mil kilómetros en los tiempos de transición en la búsqueda de lugares para asentarse y tener sus crías en las costas de Baja California.

“Estudiar a las ballenas es un proceso bastante difícil, ellas recorren grandes distancias en el océano, esta migración se puede hacer desde un barco, una avioneta, realizando observaciones desde tierra o colocándoles radio transmisores para rastrearlas”, dijo Ortega, quien en un día puede hasta seguir el recorrido de seis ballenas. En su recorrido las ballenas deben tener cuidado con las ballenas orcas, las redes de pesca, y las trampas para cangrejo.

Ortega normalmente lee las distancias con el teodolito, un instrumento de medición mecánico-óptico universal que sirve para medir ángulos verticales y sobre todo, horizontales, ámbito en el cual tiene una precisión elevada.

Ortega asegura que las ballenas son animales muy interesentes, desde un punto de vista biológico, “son como nosotros, mamíferos, respiran, paren a sus crías, se alimentan de leche, igual que nosotros y algunas de ellas producen sonidos para reconocer lugares; hasta tienen sociedades muy completas… como nosotros”.

“A medida que las personas conocen los recursos animales y naturales, los aprovecha y los conserva mejor, para que no haya extinciones y no se dañe el medio ambiente”, dijo Ortega.